El panorama de la inmigración en Canadá ha evolucionado significativamente en 2025, con un objetivo revisado de acoger a 395.000 nuevos residentes permanentes. A pesar de la reducción de las cuotas anteriores, el país mantiene su compromiso con la inmigración, centrándose especialmente en la transición de los residentes temporales al estatus permanente. El departamento de inmigración ha perfeccionado su enfoque, haciendo hincapié en la eficiencia y la accesibilidad a través de diversos programas, desde la Entrada Exprés hasta las iniciativas regionales especializadas. Este cambio estratégico pretende responder mejor a las necesidades del mercado laboral canadiense, garantizando al mismo tiempo un crecimiento sostenible de la inmigración. La estrategia revisada hace hincapié en los trabajadores cualificados de sectores críticos como la sanidad, la tecnología y los oficios cualificados, al tiempo que da prioridad a la inmigración francófona fuera de Quebec.
